Supervivientes 2014

Como cada año el proyecto Oinezku organiza una acampada de 4 días para finalizar el curso con los niños/as que participan en el proyecto. Gracias a la idea de una antigua “niña” se da nombre a la temática de este año: Supervivientes 2014.

El primer día tuvimos la suerte de poder vivir como los supervivientes de la televisión ya que tras llegar a Zaldu nos encontramos una gran sorpresa: No había agua debido a una avería en la tubería del pueblo. A pesar de esta problemática, aguantamos muy bien, pudimos comer, beber agua y lo mejor de todo, disfrutamos mucho del primer día.

Contactamos con el “jefe” vía satélite y nos ayudó a crear los grupos y las normas de convivencia. Tras esto nos fuimos al frontón del pueblo para disfrutar de una serie de juegos con el paracaídas, para terminar jugando a fútbol, y, para darle mayor emoción, competíamos chicos contra chicas. Por supuesto, las chicas fueron las triunfadoras de este gran juego. Para finalizar el día, después de cenar y recoger todo, llegó la noche más esperada por los niños/as: La noche de miedo. Unos piratas zombies robaron la comida y los niños/as tenían que recuperarla. Fue fantástico, a pesar de algún que otro lloriqueo, disfrutaron mucho.

Durante el segundo día el tiempo no nos quiso acompañar mucho, por lo que se realizó el taller de piñatas. Quedaron todas muy bonitas, y resistentes, porque ya comprobamos que a pesar de los golpes tan fuertes que les dábamos no se rompían. Pero conseguimos sacar el premio que llevaban dentro.

A la tarde hicimos juegos varios, totalmente improvisados ya que se puso a llover mucho y tuvimos que quedarnos dentro de la casa. Sin embargo, disfrutamos mucho jugando a través de juegos cooperativos: el juego de la silla, ordenarse cronológicamente por edad sin hablar, explotar globos con el culo, equilibrio en las sillas… Como el tiempo no mejoraba y nos quedaba tarde por medio vimos una película: FROZEN, El Reino de Hielo.

“Hola, soy Olaf y me gustan los abrazos calentitos”

Para acabar el día, se hizo la caja musical, la cual consiste en meter pruebas en una caja que se pasa de mano en mano al son de la música y cuando ésta para el que tenga la caja deberá coger una prueba y realizarla. Como nos gusta dar besos, cambiarnos de ropa con gente del sexo opuesto, hacer declaraciones de amor… ¡Qué bonito y divertido rato!

El tercer día, el tiempo parecía no acompañarnos mucho, pero nos atrevimos a ir al frontón a jugar para luego decidir ir a las esperadas y ansiadas piscinas de Sodupe, con el mérito de todos/as ya que fuimos y volvimos andando, y aguantamos como campeones. Para poner fin a la acampada esa noche hicimos una pequeña fiesta en la cual jugamos, vimos las fotos, comimos y bailamos, y lo más importante de todo, nos reímos mucho. Además, se repartieron premios a todos los grupos, ya que todos/as ganamos.

El cuarto y último día, se dedicó a recoger y limpiar la casa, se jugó un poco y después de comer, con mucha pena, nos despedíamos de Cayo Zaldu 2014, porque era el momento de volver a nuestras casas.

 

Colonias urbanas en Bilbao

Estas navidades organizamos un campo de trabajo en Bilbao en el que participamos 7 jovenes y 3 monitores que organizamos y dinamizamos junto con los voluntarios y voluntarias de Oinezku las colonias urbanas para los niños y niñas del proyecto.

Fueron 4 días intensos, empezamos el primer dia jugando con los niños en los locales que nos dejó la parroquia de San Francisco Javier. Antes aprovechamos los participantes del campo de trabajo para conocernos y compartir las ilusiones y expectativas que teníamos cada uno.

Los 2 días siguientes fueron los más intensos. Primero en el PIN, con las barracas , las colas, los juegos, la comida juntos, el bingo… Y al día siguiente realizamos una gymkana por Bilbao y fuimos a patinar al pabellón de la Casilla. Dos días con mucha actividad y con mucho tiempo para jugar, conocernos y aprender juntos.

Y el último día tuvimos un regalo inesperado. Gracias a Alex, conseguimos unas invitaciones para el Guggenheim, donde realizamos una creativa gymkana por el museo y paseamos por las esculturas de Richard Serra.

Y, como último día, tocó el momento de despedirnos de los niños (con lágrimas incluidas). Después, los participantes valoramos la experiencia. Todos teníamos cara de cansancio, pero también se nos dibujaba una sonrisa al hablar de algún niño, contar alguna anécdota o simplemente recordar en silencio alguna sonrisa o mirada, de esas que quedan en el recuerdo de 4 días tan intensos y agradables.

Muchas gracias a Ainhoa, Leire, Martín, Alex, Lucía, Irati y Ander por compartir estos días.

 se nos dibujaba una sonrisa al hablar de algún niño, contar alguna anécdota o simplemente recordar en silencio alguna sonrisa o mirada.