Entrevista a Fermín Marrodán

 Apenas han pasado 4 meses desde la IX Asamblea General, en la que fuiste elegido Moderador General para los próximos seis años. ¿Qué recuerdo tienes de aquellos días?

Fueron días especiales en los que se notaba un gran deseo de renovación y de confluencia, donde nos abrimos juntos al Espíritu y pedimos con insistencia su luz. Algo pasó en esos días, que no podemos explicar del todo, y que nos contagió ilusión y esperanza.  

Fue una Asamblea distinta, muchas partes del trabajo duro se habían dejado en las fases previas, y eso facilitó que hubiera otros espacios para la reflexión, la celebración y el debate. Muchos asistentes coincidieron en el ambiente especial que se creó, y en la conexión entre todos, a pesar de las diferencias y distintos pareceres. ¿Fue así tu experiencia también?

Yo lo viví como una experiencia de comunión especialmente intensa y nueva, donde se constató la riqueza y pluralidad de hermanos, de procedencias y modos de ser Adsis. El lema y todo el trabajo previo nos predispuso a vivir la experiencia de que algo nuevo estaba aconteciendo. El ambiente de fraternidad, de compartir tanta vida y presencia en diferentes lugares, nos fue uniendo en la búsqueda y el discernimiento, e hizo que la dinámica de la Asamblea se desarrollara en buen clima de diálogo y construcción participativa. 

Han pasado apenas cuatro meses desde aquella elección, ¿qué pensaste en el momento que fuiste elegido?,… y ¿qué sensación tienes ahora, después de estos primeros meses de Moderador General?

Procuré prepararme para ese momento, pues el sondeo realizado un tiempo atrás hablaba de esa posibilidad. Por ello recé para acoger el resultado de la votación, tanto si era elegido como si no lo era, como voluntad de Dios. Pensaba que lo que saliera iba a ser bueno para el Movimiento. Sentí en ese momento una gran confianza y apoyo de los hermanos y un profundo deseo de responder con todo lo que soy, lleno de fuerza e ilusión.

Después de estos meses tan intensos, sigo pensando y sintiendo lo mismo. Evidentemente ahora con más calma, y con la certeza de que Dios nos habla e impulsa a una vivencia gozosa y entusiasta de la vocación.

Te está suponiendo asumir la mayor responsabilidad en esta nueva etapa en el Movimiento, ¿serán tiempos nuevos como decía el lema de la Asamblea?

Claro que es una responsabilidad grande, y que supera mi capacidad pero me siento  llamado a servir a una renovación que ya se está dando, en la que Dios hace nuevas muchas cosas. Y estoy cierto de que seguirá impulsando lo nuevo con la creatividad de su Espíritu. Todos estamos llamados a colaborar en esa gestación y esa tarea es algo que me ilusiona mucho. Para mí significa creer en un mundo nuevo, en unas relaciones nuevas, en una justicia que nos pone a todos en nuestro lugar: ser hijos e hijas de Dios.

¿Siguen siendo hoy, igual que en los orígenes, los pobres y los jóvenes el espacio privilegiado donde está el Movimiento?

Sin duda que los pobres y los jóvenes son el espacio privilegiado de Dios, desde el que nos llama a un encuentro creativo de fraternidad y solidaridad. Es en ellos y con ellos donde Dios hace algo nuevo, y, por tanto, estamos desafiados a realizar un movimiento de urgencia y acción con ellos. Así también, desde unas relaciones abiertas y entrañables con los jóvenes y los pobres, construiremos fraternidades nuevas. Percibo que Dios nos  llama a renovar la presencia, ese espacio privilegiado donde acontece el Reino.

Te vimos en la Asamblea dialogando con Gonzalo desde el día siguiente a tu elección. A pesar de la distancia, ¿os comunicáis frecuentemente?, ¿Te ha dado algún consejo?

Con Gonzalo tenemos muy buena relación fraterna, nos une la fidelidad y entrega al Movimiento, y hemos compartido mucho en el Consejo anterior. Ahora Gonzalo disfruta de un tiempo de descanso, estudio y oración, antes de trasladarse a su nueva comunidad y misión; y yo procuro respetar ese espacio tan merecido, que requiere una sana distancia. En todo caso seguimos en comunicación cercana y fraterna, acompañando el momento de cada uno. Y cuando le pregunto por algún asunto, me expresa su opinión con normalidad, respetando lo que yo haga.

No deja de admirarme la naturalidad con la que hemos hecho los relevos en el servicio a la comunión general en el Movimiento. Es un signo de fraternidad.

     

     

    Reunidos en un mismo latido

    Profundizar en la eclesialidad de la fe y la comunión en la pastoral con jóvenes. Este era el objetivo que teníamos para esta XII Escuela de Pastoral y lo queríamos trabajar de forma experiencial, sintiendo ese mismo latido que nos convoca y nos une en esto de la pastoral con jóvenes.

    Comenzábamos con el viento a nuestro favor, creciendo en el número de instituciones que organizábamos esta edición. Hemos sido ocho grupos (Acción Católica, Adsis, Diócesis de León, La Salle, Marianistas, Escolapios y Salesianos) organizando que no participando, porque a nosotros se han unido más de diferentes partes de España, hasta llegar a los 220 participantes en este frío fin de semana.

    Ya desde el comienzo vivíamos la experiencia de comunión y era algo que queríamos contagiar, también desde el comienzo, a los jóvenes que están trabajando con otros jóvenes en la pastoral. Así se inició la XII Escuela de pastoral a comienzos de septiembre en Vitoria-Gasteiz, donde jóvenes participantes de las ocho instituciones se juntaron con los organizadores para diseñar lo que luego fue la propia escuela. Este ha sido otro gran cambio de la escuela de este año, donde los jóvenes han participado como protagonistas, diseñando y orientando la reflexión sobre la eclesialidad.

    El sábado 16 de noviembre, acompañados por Alfredo Delgado y las preguntas que le hacían Carlos y Merce, nos adentrarnos en la realidad de la Iglesia y de los jóvenes. Juntos fuimos calentando el corazón, haciéndonos conscientes de la calidad de la semilla que portamos con nosotros y queremos sembrar en otros. Invitados a generar diálogos dentro de la pluralidad que somos para poder, desde las diferentes visiones, encontrar la verdad y la voluntad de Dios, tal y como lo hicieron Pablo y Ananías; crecer en paciencia y confianza en nuestra Iglesia, reconociendo que en sus inicios se supo adaptar a los tiempos y que podrá, no sin esfuerzo, adaptarse a un mundo cambiante que exige nuevos lenguajes, escucha atenta a lo que vive y testimonios coherentes de lo que somos. Quisimos acoger el reto de que son los propios jóvenes postmodernos los invitados a crear e inventar formas y lenguajes, sabiendo unir lo viejo y lo nuevo y esperar, esperar a que la semilla de fruto. Porque la semilla sembrada en esta generación del desencanto crecerá cuando las preguntas últimas surjan y rompan el aparente equilibrio. El cuándo ya no nos corresponde a nosotros.

    Con todo ello en el corazón y la cabeza llena de ideas, y sobre todo la pregunta de “esto cómo se hace?”, pasamos a la tarde. Divididos en 16 grupos era el momento de ponernos en juego y hacer real parte de lo hablado a la mañana. Desde la propia experiencia de pastoral con jóvenes quisimos recoger lo que ayuda y lo que dificulta hoy la relación Jóvenes – Iglesia. De distintas instituciones, edades, lugares, todos juntos haciendo experiencia de comunión, de diálogo, uniendo visiones distintas y con la misma intención: la de analizar e intuir caminos que nos acerquen, que nos hagan crecer con los jóvenes en la Iglesia que somos. Todo ello, luego puesto a la luz de Jesús, para dejarnos que, como a los discípulos de Emaús, nos ayude a entender la profundidad de la realidad de los jóvenes y de nuestro ser Iglesia. Deseando que Él sea la luz que nos ilumine el cómo.

    Después de una jornada así de intensa, sólo nos quedaba cerrar el día en la cripta del Colegio Salesianos de Atocha que nos acogía con las imágenes del proceso hecho con Jesús de los discípulos de Emaús. Portando la luz recibida de la Palabra, fuimos compartiendo los ecos del día y llenando de luz el corazón, sintiendo que teníamos un único latido.

    El domingo continuábamos. Queríamos celebrar la eucaristía como comunidad. Antes de iniciar la preparación de la misma, Carles Such nos ayudó a mirar a los jóvenes con otros ojos, descubriendo sus búsquedas y sus valores, así como los valores que estamos invitados a vivir en la eucaristía: ganas de vivir, riesgo, compartir, fiesta, amistad,… Sabiendo que tal vez la celebración de la  eucaristía no es la primera oferta en nuestra pastoral pero sí es el culmen y la fuente de nuestra vida cristiana, nos dispusimos a prepararla como había sido toda la escuela: entre todos, desde los diferentes carismas y dones recibidos.

    Cerramos así esta XII edición de la escuela de pastoral, con la cripta de salesianos llena, participando en las diferentes partes de la eucaristía con mayor profundidad y mucha originalidad. No olvidadmos que ésta sólo ha sido una escuela, que lo real continua en nuestros lugares de origen, creando Iglesia coherente y creciente entre nosotros, hacia los jóvenes.

    Se pone de relieve la urgencia de buscar juntos la respuesta a la pregunta que nos ha acompañado ya desde antes de llegar a Madrid, ¿cómo construir y crecer en eclesialidad con los jóvenes?. Somos enviados a sembrar la semilla de Jesús, que como nos decía Alfredo, es el ingeniero que ha fabricado nuestros corazones y tenemos la Biblia como el manual de instrucciones. Seguir un camino con los hermanos que Él nos ha dado, viviendo las relaciones nuevas que son su tarjeta de presentación, dejándonos llevar por el latido de su corazón, el que late por los jóvenes de hoy y de siempre, el que nos une a Él y al trabajo con ellos.

    ¡Gracias por esta experiencia!
    Zoraida Sánchez


    Reflexión

    Se pone de relieve la urgencia de buscar juntos la respuesta a la pregunta […] ¿Cómo construir y crecer en eclesialidad con los jóvenes?.

    Intentando un compromiso sociopolítico. Fernando Fantova

    Me resulta difícil concebir una mirada franca a la realidad que no impulse a la búsqueda de un compromiso sociopolítico. Acabo de escribir la frase anterior y me pregunto si lo que digo es evidente.

    Y pienso que seguramente no lo es para mucha gente.

    Para gente, por ejemplo, que empieza frases con las palabras “los políticos…”

    ¿Los políticos? ¿Quién no lo es, por acción o por omisión? ¿Quién puede decir que sus actos o su inacción carecen de impacto en la vida de su comunidad, en las cuestiones de interés general, en la sostenibilidad de la vida a su alrededor?

    Sin embargo también reconozco que para muchas personas no resulta fácil encontrar caminos para vivir y sostener un compromiso sociopolítico, una implicación en actividades que mejoren de forma estructural la suerte de sus conciudadanas y conciudadanos.

    Por eso quiero escribir estas breves líneas, a partir de mi experiencia (personal e intransferible pero, espero, motivante e incluso orientadora) de búsqueda de un compromiso sociopolítico.

    Y diría: en el principio está el sufrimiento.

    El sufrimiento que tú mismo experimentas, o el que experimenta alguien cercano a ti. O alguien de quién, por alguna razón, te haces cercana.

    A la vez, seguramente, en el principio también están tus necesidades y capacidades: de afecto, de seguridad, de conocimiento, de reconocimiento…

    El caso es que en el encuentro entre el sufrimiento experimentado, conocido y reconocido y tus necesidades y capacidades surge alguna forma de compromiso, de hacerte cargo de algún tipo de realidad, de situación, de problema…

    Como hija, como nieto, como vecino, como voluntaria, como compañero, como representante, como trabajadora, como militante…

    Quizá te has topado de bruces con ese sufrimiento propio o (aparentemente) ajeno. Quizá lo has identificado por la influencia de una persona, de un grupo, de una entidad… Seguramente alguien ha contribuido a que te sensibilices, alguien te ha educado, alguien te ha ayudado a fabricar herramientas para acercarte a ese sufrimiento o potencial sufrimiento, para hacer algo al respecto…

    En todo caso, tengo para mí que es fundamental que nunca te olvides de su rostro. Que nunca se te borre la huella de ese dolor que estuvo en el principio. Recuerda que es un sufrimiento de personas como tú, que es un sufrimiento tuyo. No olvides que es un sufrimiento real y concreto, que provoca sangre, taquicardias, angustia y muerte a personas de carne y hueso. Y recuerda que es un sufrimiento, en gran media, injusto y evitable…

    Grábate a fuego esos rostros, esos nombres, esos sonidos… Porque lo vas a necesitar.

    Lo vas a necesitar cuando alguien te diga que las cosas son como son y no se pueden cambiar… Lo vas a necesitar cuando tú mismo te intentes convencer de que no merece la pena… Lo vas a necesitar cuando creas que estás agotada, cuando te sientas ridículo, cuando digan barbaridades acerca de tus esfuerzos, cuando te des cuenta de que, intentando disminuir el sufrimiento, has provocado dolor…

    Ese sufrimiento que estaba al principio de todo es el reverso de la vida, del gozo, del bienestar, de la felicidad, que son posibles, que son necesarias, que podemos lograr…

    Eso también lo necesitas. Sentirte amada, disfrutar, no ser demasiado tenso o intenso, no llevar demasiado peso en la mochila… ¿Cómo vas a desencadenar felicidad si no sabes lo que es? ¿Cómo vas a provocar bienestar si estás amargado? ¿Cómo va a rebosar de ti lo que no contienes?

    Pero me estoy enrollando. Lo que te quería decir es que ante la inmensa cantidad de sufrimiento injusto y evitable que nos rodea (y sabiendo y sintiendo que la felicidad, el bienestar, el gozo y el amor existen y pueden triunfar) no podemos dedicarnos, tan sólo, a paliar y reparar. Hay que construir y consolidar, hay que crear las condiciones para que no se repita el dolor, para que sea menos probable el sufrimiento evitable e injusto.

    Y eso es la política. Que necesita estructuras, procesos, conocimiento y acción. Que necesita unión de opuestos. Estar junto a la cama de la enferma y en la elaboración de presupuestos, en la vida comunitaria y en la movilización de denuncia, en la mano amiga y en el estudio comprometido.

    Te hablo de lo que intento, de mi intento permanente (no sé en qué medida logrado) de estar en lo micro y en lo macro, en el barrio y en el partido, en las redes familiares y comunitarias y en las instituciones públicas, en la acción directa y en el pensamiento.

    ¿Qué te parece?.  Fernando Fantova

    Muchos  ya conoceréis a Fernando Fantova.  Le habréis podido conocer en Bilbao, en sus tiempos en el movimiento de objeción de conciencia o como vecino del barrio de San Francisco, como cooperante cuando estuvo en Quito (allí empezaron a hablar y a correr sus dos hijas), de su época como miembro de Fe y Justicia, de militante de Euskadiko Ezkerra, o en su compromiso con las personas con discapacidad intelectual… Quizás habéis leído alguno de sus muchos artículos, o de sus libros y publicaciones, muchos versados sobre Servicios Sociales, la inclusión social y las redes comunitarias: siempre invirtiendo en bienes relacionales y solidarios. No pocos habrán coincidido con él en su calidad de experto en Servicios Sociales, como consultor, como viceconsejero de Asuntos Sociales del Gobierno Vasco o como director de la Fundación Etorbizi (fundación vasca para la innovación sociosanitaria), entre otros muchos campos y desempeños de su vida social. A mí me queda subrayar dos cosas: cuanto de él he aprendido en su testimonio, fidelidad y opción por los pobres cuyos rostros, como ya reflejan sus palabras, dan sentido y coherencia a toda su vida, y tener el privilegio de contarme entre sus amigos.

    Oscar Seco.

    Fernando Fantova

    Grábate a fuego esos rostros, esos nombres, esos sonidos… Porque lo vas a necesitar.

     

     

     

    Entrevista a Fermín Marrodán (Parte C)

    NUEVOS TIEMPOS EN LA IGLESIA

    No estamos acostumbrados en la Iglesia a procesos asamblearios como el que se ha llevado a cabo este verano en Adsis, ¿Iglesia y democracia, irán confluyendo en un futuro?. ¿Hasta dónde podemos esperar con el nuevo Papa?

    En la Iglesia estamos desafiados a promover una comunión cada vez más corresponsable y participativa. El Papa Francisco ha ido generando a través de muchos gestos y signos proféticos una mayor afección en y con la Iglesia, al conectar con los sufrimientos y anhelos de la gente, en especial de los más pobres. Ese posicionamiento alienta una mayor participación y esperanza en que haya cambios importantes. Ojalá entre todos impulsemos la renovación que la Iglesia necesita.

    ¿Cuáles son a tu juicio los principales aciertos y retos en este primer año que llevamos de nuevo papado?

    Sintetizando diría que su principal acierto es situarse entre y con la gente, conectar con los que más sufren, y desde ahí anunciar con un lenguaje claro y preciso la buena noticia de Jesús. Su mensaje llega y provoca, invita a repensar las cosas de otra manera, a creer que son posibles los cambios profundos en la Iglesia y en el mundo. El reto es que esa fuerza profética se contagie e incida en todos, especialmente en los responsables últimos de la Iglesia y en sus estructuras

    ¿Qué podemos aprender y actualizar en nuestro movimiento de la frescura y sencillez de Francisco?

    Su libertad para salirse de lo establecido y conectar con los problemas de la gente, su lenguaje directo y sencillo, su capacidad para desafiar a los jóvenes, etc,. son algunos de los aspectos de los que podemos aprender.

    LATINOAMÉRICA.

    Acabas de aterrizar de tu primera visita en Latinoamérica desde tu nueva responsabilidad.   ¿Qué sensación te han dado las comunidades en esta visita?

    La verdad es que he visto mucha vida que crece en medio de la fragilidad, unos hermanos y comunidades que, en contextos a veces difíciles, permanecen fieles y son referencia para muchos. En esas dos semanas ha habido tres opciones vocacionales, dos en Perú y una en Chile que hablan de ese crecimiento, además de otros gestos de generosidad y disponibilidad. Se trata de una vitalidad que contagia esperanza y pide ser cuidada.

    ¿Hay muchas diferencias, hoy, en las realidades latinoamericana y europea?. En la asamblea dedicasteis un momento especial de la misma para compartir sobre Adsis Latinoamérica. ¿Está el movimiento demasiado europeizado?.

    Son contextos bien diferentes y que por tanto hacen que Adsis sea más plural y enriquecedor. En la medida en que compartimos la presencia viva de cada lugar, todos nos beneficiamos. El Movimiento es cada vez más plural, no solo en Latinoamérica, en los seis países donde estamos, sino también en Europa, donde además de España estamos en realidades tan distintas como Italia y Rumanía. En esta Asamblea se ha hecho notar esa pluralidad y diversidad, y ha sido un acierto.

    ¿Está el futuro de la Iglesia y del  movimiento en los jóvenes latinoamericanos? 

    Creo que el futuro de la Iglesia está en las comunidades vivas que se abren a la realidad de la gente y conectan con las aspiraciones y búsquedas de pobres y jóvenes, está en quienes acogen con sencillez el evangelio y se dejan enamorar por Jesús, generando movimiento de solidaridad y fraternidad.

    En Latinoamérica has tenido la oportunidad de coincidir en distintos encuentros y de sentir el pulso del movimiento. ¿Qué te has traído en el corazón de este primer viaje como Moderador General?

    He mencionado algo antes, en las comunidades latinoamericanas hay vida y esperanza, hay hermanos nacidos allá con una entrega grande al Movimiento y que hoy asumen responsabilidades mayores. Ver ese crecimiento, fidelidad y entrega, me llena de admiración y estimula el servicio.

    Para finalizar la entrevista, ¿con que retos empieza 2014?

    El próximo año celebramos el 50 aniversario de Adsis, una fecha oportuna para agradecer y celebrar que Dios nos llamó y nos sigue llamando en el grito de tantos pobres y jóvenes, para responder con audacia y creatividad en la construcción del Reino.

    Viene a ser como un año jubilar en Adsis, que no de jubilación sino de volver al origen, a la vitalidad del evangelio, a una vida movilizada por Jesús y el anuncio de que ha llegado la liberación; una vida que interiorizamos y recibimos nueva al compartirla en profundidad con los pobres y los jóvenes; una vida que lleva dentro la novedad del Reino

    Hemos de celebrar lo que Dios hace en medio de tanta fragilidad e injusticia, para no vivir de lo que nos falta (de seguridad), sino de lo nuevo que ya está aconteciendo, del regalo que recibimos, del potencial vocacional de los hermanos, de la madurez en la fe. Tenemos que vivir de la novedad del Reino, de su fuerza transformadora en medio de tanta impotencia.

    Para ello será necesario fortalecer la capacidad de reflexión y discernimiento personal y comunitario, para captar el protagonismo de Dios y para que en todo busquemos el mejor servicio a su Presencia.

    Entrevista a Fermín Marrodán (parte B)

    ¿Cuál es la foto fija hoy del movimiento? ¿Dónde está Adsis?

    Somos un Movimiento que ha vivido de una alta exigencia, un modelo de vida marcado por la radicalidad, el liderazgo, la valía, un modo de ser idealizado.  Hoy vivimos con intensidad la experiencia de limitación y fragilidad, somos algunos menos y más mayores, menos “fuertes” y más condicionados. Somos personas más probadas a través de diversas crisis, con más experiencia de fe, que queremos seguir abriéndonos al Espíritu y acoger los cambios que sean necesarios

    Somos un Movimiento que sigue buscando ser fiel a su carisma de Presencia, que, más allá de inercias y rutinas, desea renovarse desde ella y resituarse ante la realidad tan cambiante e injusta del mundo de hoy; que quiere seguir haciendo “Cuerpo de Cristo” con los jóvenes y los pobres para impulsar opciones audaces y proféticas. Hoy el Movimiento, cada hermano, necesita recuperar la capacidad de ilusión, de riesgo, de pasión.

    Si nos trasladáramos a 2019, ¿Cómo sueñas que es el movimiento Adsis?

    Veo un Movimiento que se ha dejado transformar y llevar por el impulso, la sorpresa y la novedad del Espíritu; que vive inmerso en la realidad del mundo de hoy, compartiendo el grito y la lucha de los pobres y los jóvenes, siendo fermento del Reino junto a otros muchos. Sueño con un Movimiento que ha realizado signos proféticos de presencia audaz con jóvenes y pobres y  que al mismo tiempo vive la realidad limitada y cotidiana como permanente ocasión para acoger y celebrar tantos gestos evangélicos.

    Veo hermanos y hermanas apasionados por Jesús, entusiasmados por anunciarlo y ser sus testigos; veo hermanos agradecidos y generosos, que no viven del cálculo ni de la búsqueda de seguridad, sino de la confianza y el atrevimiento.

    Me imagino comunidades plurales, donde se viven relaciones nuevas, abiertas y acogedoras, donde se contagia el evangelio y se celebra la Vida; comunidades donde reina la alegría y el compartir sencillo con la gente, donde se valora al más pequeño y al diferente. Me imagino que han pasado seis años y que vivimos la Presencia como un verdadero acontecimiento de amor comprometido, que nos moviliza y urge permanentemente.

    Derivado de lo acontecido en la Asamblea, ¿cuáles son los principales retos con que nos encontramos hoy como movimiento?

    Para mí el principal reto o desafío es impulsar y desarrollar el dinamismo del Espíritu vivido en la Asamblea, revitalizando las comunidades para ser presencia de fermento y convocante. Algo que sólo será posible si nos situamos al lado de tantos pobres y jóvenes que luchan por un mundo distinto.

    Un dinamismo que sólo se recibe si “volvemos” a Jesús y a la fuerza de su Palabra, que fecunda y revoluciona la mentalidad, que sacude toda inercia y conformismo. Un dinamismo que genera una nueva actitud y práctica evangelizadora al estilo de Jesús, que no deja de hacerlo habiendo tantos pies que lavar o dolores que aliviar.

    Y en función de ese dinamismo de presencia, recrear las comunidades y la comunión Adsis, haciendo posible nuevas apuestas desde la corresponsabilidad y disponibilidad de todos.

     

    Adsis Latinoamérica

    El papa en Lampedusa

    Opción por el amor célibe de Juan Carlos

    El dia 19 de octubre en Temuco, Juan Carlos Igor, hermano de las comunidades Adsis, celebró la opción por el amor célibe, acompañado por los hermanos y hermanas perteneciente al Movimiento Adsis en Chile, sus familiares y amigos, que fueron llegando desde Chiloé, Valdivia y Santiago. Para todos los asistentes fue ocasión de encuentro y de agradecimiento profundo por lo vivido, por ser testigos privilegiados de lo que el Señor ha ido haciendo en la vida de nuestro hermano…

     

    Encuentro ´Ruta Solidaria´

    El día 26 de Octubre de 2013, tuvo lugar el “Encuentro“Ruta Solidaria” entre los y las jóvenes “ruteros/as” de los diferentes centros escolares vinculados al proyecto (IES Mesa y López, IES Isabel de España, IES Tony Gallardo, Centro Atajo, etc…

     

    El objetivo principal del proyecto consiste en promover el compromiso social solidario de los y las jóvenes que participan en el programa, para que, asumiendo el protagonismo de su propio desarrollo, lleguen a ser verdaderos/as agentes de transformación de una sociedad más justa y solidaria.

     

    La actividad se estructuró en diferentes momentos, un primer momento dónde cada grupo realizó una presentación por centros escolares (a través de bailes, exposiciones, etc…). Un segundo momento, dónde se realizó una dinámica por grupos denominada “Radiografía social” en la que cada grupo de jóvenes detectaron diferentes problemáticas mundiales, locales y personales, fomentando la conciencia crítica en los y las jóvenes. Y por último, un tercer momento dónde se presentó el proyecto y se abordaron diferentes propuestas para el año. El encuentro finalizó con un almuerzo compartido que generó un espacio de encuentro entre todos y todas los/as participantes del proyecto, estableciendo lazos de apoyo así como posibilitándoles el crecer en el compañerismo, la tolerancia, la solidaridad, el reconocimiento  y el  respeto a la diversidad social.

    Buenas noticias en El Callao

    Casi siempre que El Callao sale en la prensa es por noticias de violencia. Por ejemplo estos días salía porque hubo un incendio en el que se quemaron 300 vivendas. !! Imaginen la cantidad de gente que se ha quedado sin casa.!!

    Pero nosotros queremos contarles también las Buenas Noticias que pasan en El Callao.Una de estas Buenas Noticias es que el domingo 20 de Octubre Junior y Diana celebraron que quieren vivir su vida anunciando a Jesús y construyendo ese mundo más justo con el que les ha enamorado el corazón. Diana siendo Asociada y Junior en su primera etapa como Hermano Adsis.
    Por favor, quienes lean esto cuéntenle a todo el mundo que en el Callao estamos agradecidos de tan Buena Noticia.