Una hora mirando a París

Otro año más se nos pide colaborar en este evento global que es “La hora del planeta”. La gente del WWF (Fondo Mundial para la Vida Salvaje) nos indica que es la mayor campaña global de movilización y lucha contra el cambio climático.

Esta iniciativa nació en Sidney en 2007 y desde entonces ha logrado la participación de más de 7.000 ciudades y pueblos de 160 países, miles de empresas, centros educativos y entidades que suman su voz para demostrar que un futuro basado en las energías limpias es posible.

Girasoles

 

Este año es especialmente importante en la lucha contra el cambio climático: el próximo mes de diciembre, en París, los gobiernos de todo el mundo tienen el reto de aprobar un acuerdo a favor del clima.

WWF invita a ciudadanos, ayuntamientos, empresas y demás colectivos a apagar la luz durante una hora como símbolo de lucha contra el cambio climático. Este pequeño gesto, a escala global, se ha convertido e una gran llamada a la acción que cuenta con el respaldo de gobiernos e instituciones como las Naciones Unidas.

La Hora del Planeta 2015 tendrá lugar de forma simultánea el próximo 28 de marzo a las 20:30, hora local de cada localidad. Miles de ciudades se suman cada año a la campaña apagando las luces de sus monumentos más emblemáticos, entre ellos la Torre Eiffel, la Sagrada Familia, las Pirámides de Gizé o el Vaticano.

300x250

2015 es un año crucial para el clima. Las emisiones siguen aumentando y, de seguir a este ritmo, estaremos abocados a un cambio climático de consecuencias catastróficas para todos. La ciencia es clara sobre las causas de las emisiones responsables del cambio climático y sobre las soluciones posibles. Es necesaria y urgente la transición del modelo energético actual abandonando los combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas, y apostar claramente por utilizar la energía de forma más eficiente y producirla con energías renovables. La tecnología está disponible y lo que se necesita es la voluntad política para impulsar las inversiones en estas tecnologías y abandonar las subvenciones a los combustibles fósiles. En Paris se debe alcanzar un acuerdo climático global que garantice la transformación que necesitamos y nos encamine hacia un mundo más saludable, seguro y justo para todos. Acudirán muchas organizaciones a este encuentro con el objetivo de que el mundo sea 100% renovable en 2050. La transformación está ya en marcha, pero hay que acelerar la velocidad.

 

Y también, en esta campaña, podemos sensibilizar a los niños:

WWF_Poster

 

Merece la pena entrar en la web de esta acción http://horadelplaneta.es/

apúntate y participa ¡¡sí se puede hacer algo contra el Cambio Climático!!

icono-03pedro

Pedro Jiménez

Biólogo y cura Adsis

El guardabosques

  • Nadie piensa que el guardabosques sea alguien malo, tampoco que sea un vago ni que deje sus obligaciones a medio hacer. Ama la naturaleza, eso nadie lo duda, se pasea por ella día y noche, y conoce a la perfección cada rincón, porque parte del mérito de que continúe existiendo es de su trabajo y su honradez.
    Sin embargo, la tarea del guardabosques puede ser poco imaginativa, porque el éxito de su trabajo radica en que todo siga igual. La naturaleza tiene su ciclo, que se repite primavera tras primavera con pocas variaciones. El objetivo es trabajar para que nada cambie.
    Es reticente a la novedad, porque sabe que su bosque se diferencia por unas determinadas especies de árboles y de animales, y la presencia de nuevas especies sería un cambio impredecible y a evitar por todos los medios. A veces no recuerda que los bosques necesitan relacionarse con otros bosques para evitar la endogamia y enriquecerse mutuamente.
    Trabaja con esmero, haya nieve o sequía, pero su amor al bosque le lleva a pensar que el suyo es el mejor. Sabe que su bosque es famoso por algunas especies y por un paisaje que ninguna región del mundo tiene y que otros no podrían conservar. Por eso se encarga de cuidar de determinados árboles y animales más que de otros, pero se olvida de que en la naturaleza cada ser vivo, por pequeño que sea, cumple su función.
    Este espíritu de conservación hace que el guardabosques desconfíe del hombre. Asume por experiencia que las causas de la contaminación, los incendios y extinción de especies no suelen venir de la naturaleza. Es el género humano el que trae casi todos los males al bosque. Con el objetivo de evitar males mayores, pone trabas al hombre para que no pueda entrar en el bosque y con ello salvaguarda la naturaleza, pero impide a los excursionistas pasear y a los scouts tocar la guitarra bajo la luna en verano.
    Cada mañana, nuestro personaje se levanta y contempla la Creación y recuerda con cierta nostalgia su infancia, cuando el bosque era un lugar mucho mejor: más puro, con más animales y menos humanos. Pero me resisto a pensar que Dios no sepa acoger la novedad, que quiera a unos más que otros y, sobre todo, que no siga confiando en el hombre. Me niego a pensar que Dios −y con él los guardabosques− solo ponga la mirada en el pasado y que no vea el futuro con ilusión y buenas dosis de esperanza.
    Autor: Álvaro Lobo sj
    Fuente original: Pastoral sj

¡Ningún joven sin hogar!

En el Estado español hay 30.000 jóvenes tutelados de los cuales más de 3.800 deberán independizarse en breve.

Desde Fundación Adsis, a parte de que consideramos que la mayoría de estos jóvenes no están preparados para vivir de manera autónoma debido a su temprana edad y su historia de vida personal, sabemos que muchos de ellos ni siquiera cuentan con los recursos económicos mínimos para afrontar su independencia.

De esta manera, y siguiendo los pasos del Programa de Preparación a la Vida Independiente que gestionamos en Valladolid desde hace 22 años, hemos abierto en Bilbao una residencia para ofrecer un hogar de carácter temporal a personas –principalmente jóvenes extutelados- usuarias de los talleres y servicios de Fundación Adsis con el objetivo de acompañarlas en su proceso de autonomía.

El proyecto, que lleva por nombre Ongi Etorri Etxea, es posible gracias a un acuerdo con la Fundación EguzkiloreViviendas Municipales de Bilbao y, naturalmente, al apoyo de todas las personas y organizaciones que colaboran con la Fundación.

Más información sobre el Programa de Preparación a la Vida Independente de Fundación Adsis.

Gente de la Era Plástica

Tirando del hilo de la Cuaresma y de los sacrificios que nos educan veía el otro día aquello de ayunar en el consumo de envases y plásticos. Me parece muy ajustado al sentido de reencontrar una vida más sencilla y menos “artificial”.

Dicen que en el futuro seremos conocidos como los que vivieron en la “Era del Plástico”. Y es verdad, hoy el plástico en nuestras vidas es a la vez imprescindible y peligroso. Peligroso primero en el sentido de su posible toxicidad y recordamos la campaña ganada hace años por Greenpeace para que se suprimieran ciertos agentes químicos (ftalatos) en los plásticos para juguetes infantiles (asusta pensar que pueda ser cancerígeno el juguete que muerde un bebé y que no sean las empresas las que lo supriman al menos por precaución). Peligroso también porque si se incinera genera gases tóxicos, incluidas las venenosas dioxinas. Y peligroso, en fin, porque su acumulación en el vertedero universal que son los océanos empieza a ser ya preocupante, sobre todo si pensamos que se pueden incorporar ya a nuestra cadena alimenticia.

image1

Quizás habéis visto ya esas imágenes espantosas de aves marinas, tortugas o cetáceos totalmente ahogados, enredados o intoxicados por restos plásticos. También los científicos alertan de los micro-residuos, que forman una especie de sopa difícil de limpiar, cuyos efectos ecológicos aún no sabemos calibrar.

Casi todo el plástico producido alguna vez todavía existe, no se ha degradado. Y se cree que la producción y vertido todavía crecerá mucho en los próximos años. Es bueno saber que los países más contaminadores actualmente son los asiáticos, que están creciendo económicamente de la peor manera, parece. China es, con diferencia, la mayor contaminante de plásticos.

image2

 

De todos modos al mar, a los seres vivos y a nuestros propios organismos no les importa quién lo produce, les daña su alarmante acumulación.

Como consumidores podemos hacer mucho. Este es el típico ejemplo donde sí deberíamos ya estar cambiando las cosas, porque dependen de nuestros hábitos de compra y uso (otro dia hablaremos del reciclaje).

El uso de bolsas de plástico en los comercios empieza a estar ya regulado para reducir su volumen (un millón de bolsas por minuto a nivel mundial). Podríamos acostumbrarnos a no usarlas y a reutilizar las que necesitamos tener. También podemos evitar el uso de envases, retornando a las botellas de vidrio por ejemplo. Seguro que cada uno puede pensar qué plásticos innecesarios podría evitar consumir (en mobiliario, materiales de oficina, ropa y sobre todo en envases y embalajes).

En inglés, lo explican breve y claramente en este video de National Geographic:

¿Qué opinas, seremos capaces de redirigir nuestro estilo de vida en este aspecto? ¿Cómo puedes tú empezar a cambiar las cosas? A no ser que prefieras ser un fósil plastificado… Animo.

Créditos: Foto de portada. Niños en India. De vozdelmuro.net

 

icono-03pedro

Pedro Jiménez

Biólogo y cura Adsis