3ª semana de adviento. Día 18 de Diciembre

SINCERIDAD

Señor, bendice mis manos

para que sean delicadas y sepan tomar sin jamás aprisionar,

que sepan dar sin calcular y tengan la fuerza de bendecir y consolar.

 

Señor, bendice mis ojos para que sepan ver la necesidad

y no olviden nunca lo que a nadie deslumbra;

que vean detrás de la superficie

para que los demás se sientan felices por mi modo de mirarles.

 

Señor, bendice mis oídos para que sepan oír tu voz

y perciban muy claramente el grito de los afligidos;

que sepan quedarse sordos al ruido inútil y la palabrería,

pero no a las voces que llaman y piden que las oigan y comprendan

aunque turben mi comodidad.

 

Señor, bendice mi boca para que dé testimonio de Ti

y no diga nada que hiera o destruya;

que sólo pronuncie palabras que alivian,

que nunca traicione confidencias y secretos,

que consiga despertar sonrisas.

 

Señor, bendice mi corazón para que sea templo vivo de tu Espíritu

y sepa dar calor y refugio; que sea generoso en perdonar y comprender

y aprenda a compartir dolor y alegría con un gran amor.

Dios mío, que puedas disponer de mí

con todo lo que soy, con todo lo que tengo.