Cottolengo y residencia

Este verano, jóvenes de Donostia, Madrid, Valladolid y Bizkaia, voluntarios de  Fundación Adsis, disfrutamos de un campo de trabajo en Barcelona. Estábamos divididos en dos tareas distintas, ya que éramos bastantes. Algunos, iban a una residencia de ancianos y otros al Cottolengo, un hogar para gente con diversas discapacidades, dirigido por las hermanas del Padre Alegre.

En Cottolengo, trabajábamos de mañana y tarde, realizando distintas labores. La mayoría estábamos divididos en las cuatro plantas: mujeres, hombres, niños y niñas. En las dos últimas plantas viven los que tienen más dependencia y menos autonomía, a los que llaman niños no por su edad, sino por su condición y la necesidad de ser atendidos de una manera especial.

De esta manera acompañamos a los residentes, ayudando a cubrir sus necesidades básicas, como las comidas o  lavarles los dientes. Por ello, durante el día y en función de la planta, hablábamos con ellos, jugábamos a cartas, nos íbamos conociendo…y luego les dábamos de comer y cenar. En mi caso, tuve la suerte de ayudar a un niño en su rehabilitación con la fisioterapeuta, para aprender a caminar. También estuvimos trabajando en la cocina, jardín, almacenes…

Por otra parte, en la residencia de las Hermanitas de los Pobres solo aceptan a ancianos que no tienen suficiente dinero para poder pagar una asistenta en casa o una residencia privada. Este centro trabaja prácticamente de la misma manera que una residencia normal pero los ancianos no tienen que pagar nada y las Hermanitas de los Pobres consiguen lo que necesitan gracias a la Divina Providencia.

En el hogar de ancianos, de las Hermanitas de los Pobres, también trabajamos de mañana y tarde, ayudamos en todas las tareas posibles, como por ejemplo: ayudar en la cocina, ir con los ancianos a dar una vuelta por el centro de Barcelona, echar una mano a la fisioterapeuta en sus clases de gimnasia o colaborar con los ancianos con menos dependencia dándoles de comer, ya que sin nuestra ayuda no podían comer solos, por su cuenta.

Chavicar y Cocina Económica

En ocasiones la gente nos pregunta que por qué decimos ser voluntarios, por qué nos gusta compartir nuestro tiempo con la gente que lo necesita o por qué cambiamos unas vacaciones con los amigos por irnos a lugares en los cuales hay gente enferma, sin hogar, o simplemente en unas condiciones peores de las cuales nosotros nos encontramos… en definitiva, personas que por diversas razones han encaminado sus vidas de una manera distinta a la que realmente les gustaría.

El motivo es sencillo, no nos gusta que la basura de algunos sea el tesoro de otros, no nos gusta que existan pobres y ricos… no nos gustan las diferencias y no nos gusta discriminar. Por ello luchamos. Somos personas que consideramos que con granitos de arena se puede crear un montón, que con cada aportación, por muy mínima que sea, se consigue avanzar. Nos gusta luchar en contra de las injusticias sociales, nos gustaría terminar con ellas. Por ello aportamos nuestro granito de arena, para que exista una igualdad respetando las diferencias, ya que las diferencias son las que realmente hacen que cada persona sea única. Aportamos nuestro granito de arena para que esta utopía se haga realidad. Por ello y para ello, somos voluntarios.

Por todo esto, este año nuestro granito de arena se ha basado en un campo de trabajo en Logroño. Allí convivimos una semana con gente que se encontraba en una situación de exclusión social.

¿Qué hacíamos?

Estuvimos en dos sitios diferentes: Chavicar y Cocina económica. Chavicar es un pabellón de reciclaje, en el cual hay unos pocos trabajadores y unas cuantas personas en formación. Además se realizan rutas por Logroño y los alrededores, para recoger diferentes tipos de materiales para después poder reciclar. En Chavicar, realizábamos los trabajos junto a todos, como si fuésemos uno más.

La cocina económica, por otra parte, era un pequeño grupo de unas 10 personas, lo cual supone que era un grupo mucho más reducido que el que había en Chavicar, y la labor era montar piezas. Con estos nos sentábamos alrededor de una mesa y mientras hablábamos con ellos y compartíamos diferentes cuestiones, montábamos las piezas.

Además de estos dos sitios, los voluntarios comíamos en el comedor social de la cocina económica, para poder compartir la experiencia y poder ponernos en el lugar de todos ellos. Comíamos como unos más de ellos, compartiendo mesa y poniendo en común las diferentes cosas que queríamos contarnos los unos a los otros.

Pero lo más importante no es la labor que realizábamos allí, sino la compañía. Nadie es demasiado pequeño ni “pobre”, ni demasiado “especial”. Todos pueden poner sus “saberes” al servicio de otros. Esto fue lo que realmente nos ocurrió. Realmente nuestra ayuda en el campo de trabajo fue mínima, porque en tan poco tiempo apenas pudimos realizar actividades, ya que nos costaba más aprender que hacer. Pero teniendo esto en cuenta, nos dimos cuenta de que por mucho que fuese una pérdida de tiempo para ellos el tener que explicar cómo se realizaban las cosas, lo hacían encantados. Nos dimos cuenta de que en realidad lo que importaba no era la actividad, sino el pasar tiempo con ellos.

    En realidad, supimos que no éramos nosotros los que teníamos cosas que enseñarles, sino ellos a nosotros. Que todos teníamos diversas cosas que compartir los unos con los otros, y que ninguno era más que nadie.

    Pero lo que realmente más resaltaríamos de este campo de trabajo es lo bien que nos sentimos en él. El sentimiento de compañerismo que recibimos por parte de ellos hacia nosotros, sentir que contaban con nosotros como si fuésemos unos más, el cariño que nos cogieron, la confianza de contarnos sus experiencias y vivencias… Nos sentimos realmente integrados en un ambiente de gente que no conocíamos. Fuimos muy bien recibidos.

    Consideramos que este campo de trabajo nos ha servido para conocer una realidad que la mayoría de la sociedad hace como si no existiese, para compartir tiempo con esta gente. Además este campo de trabajo nos sirvió para conocer a diferentes voluntarios, ya que entre nosotros no nos conocíamos y poner cara a gente que al igual que cada uno de nosotros, está aportando en esta lucha. Por ello, nos ha servido para darnos cuenta, de verdad, de lo importante que sería que cada una de las personas del mundo, aportase un poquito.

    ¿Por qué no hacer que este sueño de convertir la utopía en realidad se haga posible? No aceptes la realidad tal cual se plantea, se puede crear una realidad diferente. Aporta tu granito de arena, ¡juntos podemos conseguirlo!

     

    Música

    Deserriko kantak” Eñaut Elorrieta

    El primer disco en solitario del cantante de Ken7 es un disco que habla del exilio, un exilio personal, político y social. Con letras de autores como Mario Benedetti, Joseba Sarrionaindia o Gabriel Aresti o Joan Oliver. Un sonido menos rockero y algo alejado de Ken7 hacen de este disco algo mucho más personal y que personalmente me ha gustado bastante. Un disco que aunque sea en euskera, muy recomendable para poder disfrutar.

     

    The electric lady” Janelle Monae

    Echas de menos a Lauryn Hill, a Prince… pues aquí tienes quien te puede quitar el mono. Janelle Monae es digna heredera del genio de Minneapolis, un disco muy ecléctico, con temas que pueden sonarnos a Morricone, a reggae, pero sobre todo a puro R’n’B . Un disco perfecto, para disfrutar de la gran voz de Janelle. Muy recomendable.

     

    Yeezus” Kanye West

    Si antes hablaba de R’n’B ahora hablo de rap, de uno de los artistas más importantes de este estilo. Pero un tipo que se lo cree y le da igual lo que opinen de él, disfruta que heblen de él, de lo que hace o deja de hacer (por ello que tiene un hijo con Kim Kardashian, busquen quien es por la red y ya sabrán porque lo digo). Activista del poder negro, en sus letras no se calla nada. Las producciones y colaboraciones van desde Daft Punk hasta Frank Ocean. Las dos primeras escuchas pueden ser algo dificultosas, pero en la medida de lo escuchas se mete en tu cerebro y no deja de sonar. Rap de calidad, para recomendar.

     

    El viaje del sonámbulo” La Sonrisa De Julia

    Después de 10 años y con el quinto disco bajo el brazo, este grupo que ya ha aparecido en algún otro comentario en esta sección. Me siguen gustando, del sonido del piano, a un sonido más guitarrero ahora su sonido a dado un paso adelante pero manteniendo la esencia, con algún que otro tema digno de una pista de baile y que en un concierto serán disfrutados por igual. Sus letras siguen siendo cargas de profundidad y de trabajo con otros. tengo que seguir recomendándoles, me siguen gustando y no puedo dejar de hacerlo.

     

    Sing to the moon” Laura Mvula

    La cantera de cantantes británicas es inagotable. El debut de esta chica es brutal. Una voz perfecta para el soul, pero igualmente para el R’n’B o incluso cercana a Bjork. Un disco perfecto de principio a fin (quizás uno de los mejores de esta sección). Nos la venden como la sustituta de Amy Winehouse, pero no lo es, ella es diferente. Escuchar este disco es una experiencia digna de grandes melómanos, una gran producción, una gran voz, y una gran compositora; lo tiene todo para que tenga un gran futuro por delante. Muy recomendable, no puedes dejar de escucharlo.

     

    Vergüenza torera” Rosendo

    Ya lo dije en otra ocasión, los viejos roqueros nunca mueren. Rosendo cumplirá 60 añazos el próximo 23 de febrero y sigue dando caña. Los riffs de guitarra siguen siendo marca de la casa, las letras nos hablan de una situación en España que da mucha vergüenza. Un disco que acaba de ser publicado, que he escuchado con atención y me ha encantado. Os lo recomiendo con fuerza, Rosendo sigue siendo el rey del rock urbano y creo que a estas alturas nadie le va a quitar el trono. Muy recomendable.

     

    Electric” Pet Shop Boys

    Si antes he hablado del trono del rock urbano, ahora hablo del rock del synth-pop. Un grupo que lleva desde 1981 entregando grandes y buenos discos, llega 30 años después reivindicando las pistas de baile. Este es un disco de reivindicación de las pistas de baile, de la música electrónica, al igual que Daft Punk lo ha hecho de la música disco de los 70 (cvomo ya he señalado). Puro Pet Shop Boys. Otro disco recomendable para los amantes de la electrónica y de las pistas de baile.